Octubre

– ¿Y por qué tanto tiempo sin postear? Que no tengas público no te da derecho a hacerlo esperar.

La frase es de una de mis facetas, esa que se enoja cuando no hago nada por fuera de las responsabilidades. Es que en este tiempo hubo mucho de eso, justamente, responsabilidad: trabajo (con viaje a Chile y tour incluído), facultad (defensa exitosa de la tesina = flamante licenciatura), y en los ratos libres unas cuantas cosas interesantes que me hubiese gustado comentar y que lo haré, supongo, de a poco, a medida que la memoria y la voluntad respondan. Baccarat en el Konex, algo de teatro (Auténtico, de Muscari; Noches de Verano en El Cubo), el progreso (o la involución) en las clases de Stand Up.

Ah, también intercambié un par de mails con Jorge Telerman. Quedé en hacerle llegar el tema que escribí en su honor, o mejor dicho para su campaña. Jorge demostró interés. Me parece realmente un tipo entrañable.

Ah, también me recibí gracias a “El peronismo en la historieta argentina de los ’80”, un texto con el mayor rigor científico, ¿ya lo dije?

Parece ser un buen año en lo personal, y un mal año para el rock (pocas bandas de visita y muchas muertes). Mientras tanto, Huracán se cayó, Estudiantes se hizo fuerte y la nueva promesa parece ser el Argentinos Juniors del Bichi Borgui. Todavía no, pero ya van a ver. Allá en Chile lo adoran al Bichi, y esa gente no suele equivocarse. También está a punto de salir una nueva ley de medios. En la facultad deben estar contentos: es algo que siempre se vio como una quimera y que ahora, parece, se puede llegar a dar. Me estoy contaminando un poco con el periodismo nocivo de La Nación, que para colmo cuenta con el terrible humor de Nick, unas viñetas que erosionan la moral de cualquiera. Todo sea por los beneficios de la tarjeta… Aprovecho para recomendar la tarjeta.

Así que acá seguimos. Volvió Charly, volvió Sasturain, cómo no ibamos a volver.

En la próxima entrega, los beneficios de escribir desde un “nosotros” por más que el autor sea uno solo, en pijama y con lagañas. La ilusión de la publicación propia y otros castillos de arena que propicia la web. Internet, ¡un arma de doble filo!

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~ por nacho en octubre 5, 2009.

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