Perder

Primero fueron las elecciones y lo que podría haber sido indignación, tal vez por lo previsible y lo inevitable, terminó por ser ligera molestia. Mi voto no entró en el podio de la Capital. Me quedó el consuelo de que no era yo el que perdía, sino la ciudad. Es lo que dirían los que pierden si no tuviesen que salvar algo de reputación.
 
Ahora perdió Huracán y trato de ensayar la misma queja amarga: no perdió el equipo que yo alentaba, perdió el fútbol. Ángel Cappa dijo algo parecido. Y tiene razón. Durante el partido me enojé bastante, pero ahora no me dan muchas ganas de comentar. Así que copio el fragmento de un post que me pareció acertado:
Y asi como el utilitario de Vélez se adaptaba a cualquier cancha, Huracán resultaría ser un ganador sin estrella. Quizá uno de los ganadores que muy probablemente queden en la historia del fútbol argentino. Como aquella vez que Sócrates dijo acerca de la eliminación de Brasil, en pleno campo: “¿Perdimos? Mala suerte y peor para el fútbol”. Resulta anecdótico hoy por hoy el partido, quedaron notas de color: la interrupción por el fenómeno calamar-leporoso (?) hizo estragos en el minuto a minuto y las sugestivas declaraciones de Brazenas, afirmando que los hinchas de Vélez le agradecieron por el título camino al vestuario y, dijo también, no saber por qué. Que el Globo las tuvo en contra, las tuvo en contra, ni hablar. Que la suerte bien podría haberle hecho un guiño, también es cierto. Y no deja de faltar a la verdad que De Federico y Pastore jugaron muy contenidos y nerviosos y que la negación con el arco rival no fue la excepción para la final del torneo. Que Monzón tapándole el penal a López bien podría haber tenido otro efecto en el ánimo del equipo en lugar de dar esa sensación de “me hacen el gol” todo el tiempo. Detrás de todo ese anecdotario que fue el último partido del torneo, queda una sentencia cierta: este equipo hizo que hinchas de todos los demás cuadros (que no es lo mismo que todos los hinchas) quisieran que su equipo sea Huracán. Volvió a establecer el ya perdido romance entre público y protagonistas, asumiendo que al haber espectadores tiene que haber un espectáculo. Dejando de lado la cosificación del éxito y animándose a ser en cada partido. Siendo consciente de sus limitaciones pero que no se convirtieran en un obstáculo a la hora de querer construir más y más. Hinchas de todos los equipos quisieron que su equipo jugase como lo hizo Huracán a lo largo de todo este torneo, y si bien el resultado final es la decepción de la derrota física, haber sido el equipo que más lindo jugó al fútbol en 9 años que van de una década infame no es poco como para sentirse triunfador. Sin “inflador”, sin “mediatización”, sin nada. Fútbol, vieja (?). 22 tipos atrás de una pelota, el debate se termina en la línea de cal. Ahí está el intercambio de ideas y no antes. Escindiendo nombres propios, sacándole la camiseta, aún así Huracán encontró una identidad que rememoró a aquel Dream Team del 73, con el cual compartía la virtud de enamorar a la vista. Hacía rato, rato largo que en Argentina no se experimentaba algo así. Claro, existe el hincha de Huracán que probablemente lea esto y sienta que este pelotudo atrás de un teclado bien podría dedicarse a la autoayuda porque él se siente para el orto (?), y lo peor es que tiene razón. Pero hay maneras y maneras de perder, y haber sostenido la tan mentada, acusatoria y llena de Posmodernismo exitista “Mentira Huracán” durante todo un torneo, es suficiente como para inflar el pecho y saber que mañana será otro día”.
El resto de la nota acá.
Anuncios

~ por nacho en julio 7, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s